Dejo todo para el último momento, como pedirte que te quedes.
Llegaste sin ancla ni mapa salida de un cuento reescrito cada trece.
No saber nadar no me hizo mejor marinero
ni capitán, ni polizón simplemente me saco del juego.
Las manecillas del reloj como remos, solo ante la inmensidad de su ego.
Quise ser principio y solo dan fin, ni dama ni rey gana el alfil.
Ni drama ni ley. bailando frente al precipicio a las mil.
Quién me conoce conoce poco de mi, o me vio devil.
tonto de mí, te cedo el puesto como mi punto débil en un estado febril.
Con alma de púgil, con la suerte del que vive decidido a sufrir.
Las lluvias de abril deshaciendo mis maldades. Toqué fondo y por fin, hoy vuelvo a subir.
Que me hicisteis lobo
y no me quise solo.
Kisses solo, quizás poco soplo el aire que respiras pero a oídos sordos, dices loco mis ex, loco mi fe, loco, pero bueno ya no puedo aparentar y eso es un gozo.
Que de aquellos barros estos lodos. Otro bobo sin trono, otro coro haciendo ecos para tus oídos sordos. Otro sorbo pensando en cómo me pongo de gordo cada vez que te como.
*Colaboración con David J. García.
Llegaste sin ancla ni mapa salida de un cuento reescrito cada trece.
No saber nadar no me hizo mejor marinero
ni capitán, ni polizón simplemente me saco del juego.
Las manecillas del reloj como remos, solo ante la inmensidad de su ego.
Quise ser principio y solo dan fin, ni dama ni rey gana el alfil.
Ni drama ni ley. bailando frente al precipicio a las mil.
Quién me conoce conoce poco de mi, o me vio devil.
tonto de mí, te cedo el puesto como mi punto débil en un estado febril.
Con alma de púgil, con la suerte del que vive decidido a sufrir.
Las lluvias de abril deshaciendo mis maldades. Toqué fondo y por fin, hoy vuelvo a subir.
Que me hicisteis lobo
y no me quise solo.
Kisses solo, quizás poco soplo el aire que respiras pero a oídos sordos, dices loco mis ex, loco mi fe, loco, pero bueno ya no puedo aparentar y eso es un gozo.
Que de aquellos barros estos lodos. Otro bobo sin trono, otro coro haciendo ecos para tus oídos sordos. Otro sorbo pensando en cómo me pongo de gordo cada vez que te como.
*Colaboración con David J. García.
Comentarios
Publicar un comentario